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Domingo 9:30 Escuela Dominical

Miércoles 7:00 Culto de Oración

 

Cuerpo de ancianos

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Los Ancianos en la congregación cumplen la función de velar por el cumplimiento de las enseñanzas de acuerdo a la sana doctrina bíblica y por el crecimiento de la congregación. Asimismo, utilizan como fundamento para su labor, las enseñanzas la Carta del Apóstol Pablo a Timoteo sobre el tema, así como otras referencias bíblicas que apoyan esta gestión.

El cuerpo de ancianos que hoy apoyan la gestión pastoral junto con el pastor principal Manuel Carvajal Jiménez, fueron nombrados y confirmados por la congregación e n noviembre de 2007. Esta conformado por los siguientes varones:

  1. Manuel Carvajal, Pastor Principal (Haga click aquí para ver el testimoio del Pastor) 
  2. Hubert Bonilla, Co-Pastor
  3. Lidio Donato Caderón
  4. Gilberth González Torres

 A continuación, los testimonios de cada uno de ellos.

Hubert Bonilla

Pastor Hubert Bonilla

Nací en medio de un hogar religioso y desde niño me enseñaron que Dios es un ser allá arriba, sin embargo durante mi infancia y mi adolescencia siempre me hice la pregunta de qué pasaría si muriera. Traté de satisfacer un vacío en mi corazón con diferentes actividades, pero nada resultaba.

A la edad de 18 años en un campamento escuché por primera vez que era pecador, que mi pecado me separaba de Dios y que no podía hacer nada para llegar al cielo. Así que un 19 de abril de 1986 decidí creer que era pecador, mi pecado me separaba de Dios y que sólo Él me podía salvar de mi destino eterno.

Mi vida cambió por completo y desde esa fecha tuve un vivo deseo de aprender más acerca del Dios que me salvó. En el año 1993 Dios me dio el privilegio de ir al Instituto Bíblico Palabra de Vida en Argentina en donde crecí tanto en conocimiento como en desafíos para mi vida. Regresé a Costa Rica en 1998, y en el año 1999 tuve el privilegio de ser pastor de la Iglesia Cristiana Misionera El Faro, en ese mismo año me casé con Patricia Chacón, actualmente tenemos dos hijos y servimos al Señor en la Iglesia Cristiana Misionera El Camino.

 Lidio Donato Calderón

Lidio José Donato Calderón

Creía que era una persona muy buena y que por esa razón iba de seguro rumbo al cielo, a pesar de que no vivía una vida muy santa, más vinieron problemas a mi vida y me cuestionaba si valía la pena aguantar, sufrir, pensando si realmente existiría un Dios que lo veía todo, por lo que dudaba sobre su existencia. 

Cansado de tantos problemas traté de buscar a Dios pero no lo encontré porque asistí a grupos de personas religiosas pero tampoco me hablaron la verdad puesto que ni ellas conocían a Dios. 

 

Siendo joven me hablaron de entregarle mi corazón a Jesucristo, pero no entendía cual era el significado de ello y pensaba que iba a perder mi libertad. 

 

Asistí a un concierto “cristiano”, y me impactaron las personas que participaron, ya que eran personas que habían alcanzado mucha fama pero ahora se encontraban cantando para Dios, un miembro de un grupo contó como cansado de vivir una vida vacía, se encontraba con un arma en la mano dispuesto a suicidarse y tocaron a su puerta y le hablaron del amor de Dios y su vida cambió porque conoció a Jesucristo. 

 

Atendiendo una solicitud de mi hija mayor, quien en ese momento tenía doce años, asistí a un grupo de oración en una casa, realmente me impactaron  mucho las personas que estaban en ese lugar ya que pude notar en ellas un gozo y una paz que yo no tenía, Dios uso ese grupo de oración para que yo entendiera  el evangelio y fue así como  ya no pude resistir más y rendí mi vida a Jesucristo, a la edad de 37 años.  

Gilberth González Torres

Gilberth González T.

Nací en mayo de 1966, en el seno de una familia cristiana, con mi padre siendo Pastor de la Iglesia Bíblica de Villa Esperanza en Pavas al lado de mi madre y dos hermanas, una mayor y otra menor. Mi infancia y juventud, las disfrute trabajando en el servicio en la iglesia haciendo todo tipo de labores, desde limpiar las bancas (sillas), limpiar la iglesia, hasta enseñanza a jóvenes y otras labores relacionadas.

Recuerdo que cerca del año 1974, a la edad de 8 años, asistí a una campaña evangelística que se realizó en la Iglesia Bíblica Emanuel en Hatillo, cuando esta todavía era una carpa como de circo y durante la predicación y llamado que hizo el predicador en aquel entonces, decidí recibir a Cristo como mi suficiente y único Salvador personal.

Me casé el 21 enero de 1989 con Carolina Castellón, mi actual esposa, y Dios nos bendijo con el nacimiento de Abigail en mayo de 1990 y Andrés en junio de1993. Mi esposa, recibió a Cristo antes de nuestro matrimonio asistiendo a ECU (Estudiantes Cristianos Universitarios) cerca de la Universidad de Costa Rica y mis hijos, recibieron a Cristo a edades tempranas de su vida y hoy día sirven en diferentes ministerios de manera voluntaria.

Doy gracias a Dios por haberme rescatado desde muy pequeño y haberme permitido el privilegio de servirle en diferentes lugares, pero sobre todo, de ser el hombre que Dios ha querido que sea, para honra y gloria de su nombre y para bendición de mi familia.

Uno de mis versículos predilectos es Josue 1:9. "Mira que te mando que te esfuerces.." y me recuerda constantemente, el esfuerzo que debo realizar por seguir en esta carrera de larga distancia que nos enseña el apóstol Pablo, y tengo la certeza que algún día obtendré la corona incorruptible que Dios preparó para sus hijos.